Salud

Ataques de pánico o crisis de ansiedad, como controlarlo

Hoy voy a hablar de los ataques de pánico, un tema que he sufrido personalmente y que puede ayudar a muchos sobre todo en momentos como los que estamos viviendo a raíz del Coronavirus.

Es un poco largo de leer, pero creo que es importante detallarlo, tal vez estés pasando por algo similar o lo pases en algún momento y te puede servir como referencia.

Mi historia personal

Todo comenzó dirigiendo una de nuestras clases de Bootcamp, me había unido al grupo para alentarlos y estaba realizando el finisher junto a ellos. Tenía un nivel de adrenalina tremendos (algo ya molestaba en mi cabeza). Terminamos el finisher y de pronto me quedé sin aire, salí a buscar un lugar abierto, comencé a tomar bocanadas de aire pero no era suficiente, comencé con sensación de miedo, de vértigo, de desmayo inminente… pasó en unos minutos, pero me pareció extraño, nunca había llegado a ese estado en un entrenamiento, suelo darme cuenta a tiempo si es que me estoy excediendo con el ejercicio y me detengo.

Los días siguientes, en diferentes momentos, sobre todo en mi hogar, comencé a tener sensaciones parecidas, falta de aire, de espacio, desesperación, mareos, ¡una sensación de muerte inminente!. Cada vez que me sucedía tenía que asomarme a la ventana o salir a caminar para respirar libremente y calmarme.

Con esto comenzó una serie de síntomas más graves, no podía respirar al acostarme ya que tenía una sensación de peso en el pecho, tenía que sentarme para poder respirar e incluso así el aire no me alcanzaba. Me daba miedo de dormir y no volver a levantarme. En algún momento me dormía y al otro día estaba perfecto por un rato, pero esto comenzó a trastornar también mi descanso, humor, progreso físico, contacto con las personas, en fin, la vida diaria.

Esto continuó durante días hasta que hubo uno en que ya no pude levantarme (supongo que el cansancio acumulativo ayudó). Sentía una debilidad tremenda, apenas podía moverme y me cansaba de hacer solo cinco pasos. Sentía que iba a desmayarme, apenas podía hablar, me mareaba, tenía hormigueo en los pies, sudaba, taquicardia, nauseas. Tuve que pedir ayuda hasta para que me ayuden a tomar un simple té. Pensaba, ¿me voy a morir?, ¿será un infarto inminente?, ¿cáncer, diabetes, que me pasaba?… ¡con todo lo que me cuidaba y entrenaba, con lo fuerte que me sentía hacía un tiempo!

Al otro día, ya muy asustado, decidí ir a la guardia del hospital que queda a solo tres cuadras. El excelente personal de guardia del Hospital Castro Rendón me atendió rápidamente, me hicieron todos los estudios pertinentes, electro, presión, diabetes, análisis químicos, radiografías… Realmente tengo que agradecerles, tanto conmigo como con mis hijas en diferentes momentos han sido extraordinarios.

Finalmente, luego de 4 o 5 horas de estudios, la médica de turno me vino a comunicar que estaba perfecto, que tenía todos mis valores normales y que mi capacidad pulmonar era tal que seguro estaba hiperventilando, causándome una sensación de falta de aire por descompensación en los niveles de oxígeno y dióxido de carbono y volviéndose esto un efecto cascada, solicitándome más aire cada vez. Me consultó por mi situación de estrés y trabajo, ya que el origen de mis síntomas podría ser este… ¡bingo!

En fin, sí, estaba atravesando una situación bastante dura, estaba con muchas preocupaciones financieras, existenciales, del futuro… en fin, cosas que a muchos nos sucede, sumadas a una sobrecarga en horas de trabajo. (Algunos solo me conocen como entrenador y me ven 1 hora al día, pero cada punto y coma puesto por ahí, cada mensaje que reciben, cada cosa que ven en redes, cada decisión tomada, están bajo mi responsabilidad y control. Aparte de esto tengo que atender mi emprendimiento tecnológico.. sí, horas y horas de trabajo para dirigir el barco e intentar que llegue a buen puerto).

No era algo que no sospechara, pero el hacerme los chequeos correspondientes y el que una profesional médica me lo dijera me cambió totalmente el panorama y que comenzara un proceso de búsqueda de solución.

Entendiendo los ataques de pánico

Comencé a informarme, a leer y a escuchar a muchos profesionales, vivencias de otras personas, etc.
Básicamente entendí que es una situación psicológica, causada por diferentes factores, genéticos, ambientales, o como en mi caso motivados por estrés.

Qué son los ataques de pánico

Vamos a centrarnos en los ataques de pánico o crisis de ansiedad, que son períodos en los que se padece, de una manera súbita, temporal y aislada; un miedo, temor o malestar intensos.

El ataque de ansiedad, para diferenciarlo, es menos severo, presenta latidos cardíacos y sensación de nudo en el estómago (por esta pasamos todos seguro).

Síntomas

Durante el ataque de pánico se producen síntomas físicos muy intensos: Taquicardia, dificultad para respirar, hiperventilación pulmonar, temblores, mareos, inestabilidad, dificultad respiratoria (disnea), sudoración o náuseas, síntomas todos ellos coherentes con el miedo que los provoca.

Generalmente acompaña a la crisis una extrañeza del yo junto a una percepción de irrealidad y de no reconocimiento del entorno.

Factores desencadenantes

  • Situaciones o acontecimientos que son vividos como desbordantes de nuestros recursos.
  • Obstáculos para conseguir logros o que limitan nuestra capacidad para alcanzarlos o mantenerlos.
  • Acontecimientos vitales de consecuencias graves o que exigen importantes esfuerzos adaptativos.
  • Consumo de estimulantes u otras drogas.

En mi caso puedo decir que los primeros dos puntos fueron los desencadenantes.

Como controlar los ataques de pánico

Controlar el pánico requiere paciencia y algo de tiempo, a mí salir de la crisis, una vez detectada, me llevó tan solo una semana, luego debí dedicar meses a eliminarla por completo.

Cada caso y persona es diferente y tal vez debas recurrir a un profesional de la salud.

Hay que redefinir las actitudes frente al miedo extremo y enfrentarlo, algunas estrategias que me funcionaron, luego de seguir consejos de los profesionales, son:

  • Recordar que lo que se experimenta es una exageración de las reacciones habituales ante el estrés.
  • No añadir pensamientos alarmantes sobre lo que está pasando y lo que podría ocurrir.
  • Fijarse en lo que está experimentando el cuerpo en ese momento, no en los temores sobre lo que podría llegar a suceder después.
  • Evitar la hiperventilación, al contrario, controla tu respiración, usar respiración diafragmática, esto te ayudará a equilibrar tus niveles de oxígeno y dióxido de carbono.
  • Escuchar meditaciones guiadas. Aquí dejo un enlace a una que me ayudó rápidamente.
  • Perder el miedo al miedo, ¡ponlo bajo control!, no luches pero acéptalo y pensar en que no es ni dañino ni peligroso, solo desagradable. Nada peor puede pasar.
  • Al sentirte listo para continuar, ve despacio, en un estado de relajación. No es necesario correr ni esforzarse. Poco a poco podrás ir sumando esfuerzo, debes aprender a dominar tu cuerpo nuevamente.
  • Aprender a escuchar la vida, disfrutar de lo que propone cada estación del año o momento que estemos viviendo.
  • Eliminar la cafeína, cigarrillo, mate, sal, carnes rojas, etc.
  • No automedicarte.
  • Hacer ejercicio apenas puedas, necesitarás mantener en orden tu cuerpo y mente.

Este artículo solo pretende ayudar a quienes padezcan algún ataque de pánico a través de una vivencia personal. Desde ya, si estás pasando por algo similar, primero debes buscar ayuda médica o psiquiátrica para descartar cualquier otro problema y para que te guíen adecuadamente.

Tú puedes controlarlo, ¡no estás solo y siempre pide ayuda!

Carlos

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Profesional en software y tecnologías digitales. Socio Fundador en Intensse, club de entrenamiento inteligente. Fundador en Armada, software factory orientada potenciar negocios en un mundo digital armadafactory.com

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